TEMA CENTRAL


Edición Número 234 del 1º de Agosto de 2018

OPINIÓN
TOMAR CONCIENCIA PARA DISMINUIR RIESGOS
Eduardo Araujo

Por Eduardo Araujo

De mucha importancia resulta el estudio que hemos presentado sucintamente en este Tema Central, que el lector e investigadores pueden ampliar recurriendo al Plan Estratégico Malargüe que funciona en el Complejo planetario Malargüe.

Decile en papel

La consultoría partió realizando un inventario de infraestructura crítica y áreas residenciales y comerciales que pueden estar afectadas por las amenazas. Se utilizó la información sobre infraestructura de salud, suministro de agua potable, saneamiento, drenajes, suministro eléctrico, recolección de residuos sólidos, viviendas y vías, así como de zonas residenciales, teniendo en cuenta las tipologías constructivas y estructurales predominantes en cada zona.

Basados en la información sobre las amenazas, valores de exposición y funciones de vulnerabilidad, se desarrolló un análisis de riesgo probabilístico cuantitativo en términos de pérdidas físicas y humanas. Este cálculo incluyó las pérdidas máximas probables y las pérdidas anuales esperadas de los amenazas priorizadas.

Así, se estudió la amenaza de inundación de la ciudad de Malargüe, teniendo en cuenta, no solamente el nivel de afección que producen en términos de coste de reposición o de personas afectadas sino también otros parámetros como el impacto en el desarrollo urbano o el grado de estudio y de análisis existente de las amenazas, es decir, el objetivo final es cubrir esas amenazas menos estudiadas o sobre las que se tiene menor grado de conocimiento, para no ser redundantes con otros estudios ya realizados previamente y que igualmente se tendrán en cuenta en el presente análisis.

Para ello, en la evaluación de amenazas y cálculo de riesgos desarrollados se tomaron en cuenta las siguientes variables como: Daños y pérdidas históricas más importantes; Eventos naturales más importantes documentados; Información disponible que permita llevar a cabo la modelación probabilística de las amenazas naturales empleando metodologías científicas o análisis de susceptibilidad, con el uso de herramientas de cálculo; planeación y crecimiento urbano, así como ordenamiento territorial.

Los cuatro párrafos anteriores se desprenden de parte del estudio que nos debe servir a los malargüinos con el objetivo de tomar conciencia para disminuir los riesgos que puede acarrear un aluvión en nuestra ciudad, pero lo mismo podría extenderse a otras zonas del departamento, también factibles de ser escenarios de un fenómeno de estas características y que no ha formado parte del mismo.

Acudir a la provincia

La consultoría ha propuesto medidas de mitigación como un muro de contención en proximidades de la ex fábrica Grassi, para el caso de creciente del río Malargüe, y la ejecución de cinco diques o presas contenedoras escalonadas sobre el Pequenco, además de limpieza de materiales orgánicos y sedimentos, realización de muros con la función de encauzar los caudales más altos y evitar un posible desbordamiento y la ejecución de un dragado cada 10 años acompañado de un aumento de la sección del cauce.

En principio, es la Dirección provincial de Hidráulica de la provincia de Mendoza la responsable de velar por estado de los caucesaluvionalespor lo que se debe acudir al gobierno provincial para que cumpla con las tareas de mantenerlos en condiciones y realizar las obras de infraestructuras necesarias para evitar consecuencias mayores ante una lluvia torrencial.

El gobierno provincial también debe colaborar, a mi entender, para mitigar los efectos negativos del uso y ocupación del territorio pedemontano, colaborando en la adopción de medidas que se orientan a la preservación, restauración y rehabilitación de los ecosistemas y a buscar la conservación de la diversidad biológica y funcional del piedemonte. Allí deben tomarse acciones de corrección de torrentes, control de erosión, forestación, manejo del hábitat, diseño de estrategias para el control de actividades extractivas (áridos, vegetación, fauna, etc.) y educación.

Es necesario garantizar un correcto manejo de los excedentes hídricos, a partir de acciones en el origen de la formación del escurrimiento, detención o retención en el sistema de drenaje, aumento de la capacidad del drenaje minimizando los impactos de aguas abajo y creación de áreas de reserva para amortiguamiento del escurrimiento. La garantía de éxito de las distintas acciones requiere que la población aprenda a convivir con la amenaza (creciente-inundación), que exista equidad en las medidas a ejecutar, que se propicie la participación activa y real de los actores de las zonas urbanas en cuestión y entender que se trata de un problema interdisciplinario e intersectorial.

Tarea para el municipio

El municipio como tal debe implementar tareas de manera urgente. Defensa Civil debe pensar en planes de evacuación y medidas de precaución ante la amenaza aluvional, que conozcamos todos, porque la gestión del riesgo es transversal a todos los sectores.

Ya conocemos las amenazas y sus vulnerabilidades, deben seguir ahora la etapa de prevención, pero también debemos saber cómo estamos preparados para resolver la emergencia, cuando el desastre ya esté declarado, y finalmente, generar mecanismos financieros para poder tener un respaldo económico que nos permita asegurarnos que todo el circuito funcione.


En nuestro territorio es fundamental planificar teniendo en cuenta el punto de vista hidrológico, ya sea desde el punto de vista urbano como el desarrollo productivo ganadero, minero y agrícola.



OTRAS DE LA SECCIÓN TEMA CENTRAL